jueves, 22 de octubre de 2009

EL VIAJE ETERNO DE “PIRUCHA” (parte 1)


Lo llamaban “Pirucha”, y ya no está con nosotros. Falleció hace cinco años, pero el recuerdo entre sus familiares y amigos luce intacto e inquebrantable, como cuando un artista se luce en el escenario, como cuando él se lucía en su teclado.

ENTRE PIANISTAS Y PIANOS
Víctor Raúl Valdivia Romero nació el ocho de octubre de 1954 y desde niño sus padres le inculcaron la música, por eso desde temprana edad junto a sus hermanas María Jesús y Rosario Elena, fueron matriculados para estudiar piano en la Escuela Luis Duncker Lavalle. La vena artística además venía desde el útero, su mamá doña Elsa Romero dominaba también ese instrumento.

En plena secundaria ya había formado su primer grupo de rock (y uno de los primeros de Arequipa) llamado “Los Crazys”, entre los años ’67 al ’70 destacando una soberbia presentación el 25 de setiembre de 1970 nada menos que junto a los “Ángeles Negros” que llegaron para una presentación al Teatro Municipal que tenía todas las localidades agotadas.

Posteriormente Víctor Raúl formaría otro grupo al que le imprimiría el estilo particular de sus teclados psicodélicos. La agrupación se llamó “La Nueva Cosecha” con vigencia los primeros años de la década setenta. Sin embargo, sus inquietudes, no sólo estaban concentradas en la música. De un momento a otro y antes de cumplir los veinte años decidió estudiar ingeniería aeronáutica; al no encontrar esa especialidad en el medio viaja a Argentina, para seguir dicha carrera en la Universidad de Córdova.

NACE EL “PIRUCHA”
Fue precisamente en esa provincia gaucha que Víctor Raúl gana su famoso apelativo. Su padre, Don Juan Valdivia recuerda la anécdota: “En su salón y en general en toda la universidad habían muchos extranjeros, a él cariñosamente le decían “el perucho” por ser peruano, pero con el tiempo, en las diferentes reuniones sociales de los chicos el apodo se convirtió en “Pirucha”.

Así corrieron los primeros años universitarios de “Pirucha” que se nutría además de la música de “Almendra”, “Los Gatos”, “Manal”, “Sui Generis” y toda la corriente argentina, pero fueron abruptamente interrumpidos por la dictadura que derrocó a María Estela Martínez de Perón, imponiendo una Junta Militar.

Los militares ingresaban a las universidades y detenían a muchos universitarios sospechosos de tener ideas de izquierda o ser comunistas. “Pirucha”, aunque no defendía ni apoyaba las ideas radicales, optó por salir del país y evitarse problemas. En abril de 1976, por ejemplo, en Córdova el regimiento de Infantería Aerotransportada quemó públicamente rumas de libros de García Márquez, Pablo Neruda y estudiosos argentinos como Osvaldo Bayer, en clara señal de represión cultural.