miércoles, 13 de agosto de 2008

LA ROCKOLA: El "Sargento Pimienta" cholo (I parte)


La Rockola

Cuando en 1966 al veinteañero Paul Mc Carney se le ocurrió la idea de concebir un disco revolucionario, nunca se imaginó que la grabación sería considerada luego como “el mejor disco de todos los tiempos”. Es mas, llegó a confesar que sólo quería grabar una placa mejor al “Pet Sounds” de los Beach Boys, sin embargo, el tiempo se encargó de demostrar la monumental obra que los cuatro del Liverpool legaron a la humanidad.

Desde su aparición en el mercado mundial en junio de 1967 el mítico “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” --octavo disco de The Beatles--, ha vendido millones de copias (en su momento número uno en ventas durante 15 semanas en EE. UU. y 27 en Reino Unido) y es considerado pionero en muchos aspectos. Muchos dicen que la placa se adelantó a su época, yo creo que fue el producto del brutal cóctel de drogas que consumían los músicos, pero sin duda todos coinciden en su concepto innovador.

Para empezar fue el primer disco que se grabó en ocho canales, incluyendo orquestaciones (que serían las precursoras de las bandas progresistas), sonidos de animales, grabaciones al revés y hasta instrumentos hindúes que dieron como resultado una mezcla de rock fusión con jazz, baladas y music hall, que tenían como telón de fondo una época donde reinaba la psicodelia.

Por ello al conmemorarse este año el 40 aniversario del “Sgt. Pepper’s...” la BBC de Londres organizó un homenaje por todo lo alto con invitados de lujo (Oasis, Travis, Razorlight, The Killers, etc.) que grabaron nuevas versiones en una sesión que transmitió en vivo la importante cadena radial para todo el mundo. Hasta una universidad londinense a tono con el suceso programó eventos académicos que analizaron el impacto social e influencia del exitoso disco en la sociedad.

Pero no fue el único tributo. Juan Carlos Guerrero, conocido difusor de rock peruano (Radio Nacional del Perú) y ahora convertido en productor musical, junto a un puñado de bandas conocidas y nuevas presenta en sociedad su personal --y peruanísima-- versión del clásico Sargento Pimenta, pero aderezada con limón y harta canchita al puro estilo de un auténtico ceviche bicolor.

La placa que registra las mismas trece canciones (y hasta el extraño último surco, que es toda una euforia de galimatías) destaca por sus versiones libres y con marcada presencia de letras en español, aunque en muchos temas se respetan ciertos fragmentos y los coros en su idioma original.

El disco que lleva el título de “Zona Pepper’s 103 Club Band” se convierte en un merecido homenaje que destaca por su originalidad y la nostalgia que genera en varias generaciones...(continuará)